Llegamos rápidamente a la conclusión de que la concepción bancaria ha estado y sigue estando muy extendida, un tipo de educación que enseña al alumnado a memorizar, a escuchar, a ser un agente pasivo sin desarrollar su capacidad crítica. Sin embargo, ha habido a lo largo de la historia profesionales de la educación que han apostado por una educación liberadora, crítica, que cree a personas con capacidad de pensar, de concienciarse y de actuar. María Montessori apostó por un método que prometía conseguir todos estos elementos en el alumnado.María Montessori
El método innovador de Maria Montessori (1870-1952) sitúa al alumno en el centro del acto educativo. Ella pensaba que el sistema educativo necesitaba cambios, pero no por parte del alumnado, sino por parte de la propia escuela y del propio sistema educativo, que es el que, según ella, debe adaptarse a las necesidades e intereses de los alumnos y las alumnas. Los valores por los que se rige la enseñanza son, tal y como enumera la página oficial de la Asociación Montessori Española, la autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir, el desarrollo de la voluntad y la autodisciplina, de modo que cada alumno o alumna pudiese desarrollar sus propias capacidades y a su propio ritmo. Esta método educativo es completamente contrario a la educación bancaria, razón por la cual en 1933 fue obligada a abandonar Italia, ya que la educación del fascismo consistía en enseñar a obedecer.
El método Montessori
Para explicar los elementos del método vamos a seguir lo que nos cuenta la página de la Fundación Argentina María Montessori (FAMM). Nos presenta los cuatro elementos fundamentales de la educación y sus características: el ambiente, el niño o la niña, los materiales concretos, el adulto o la adulta y el currículo.
Ambiente
La clase es un espacio abierto, ordenado, simple. Está dividida en rincones o áreas temáticas, compuestos por estanterías bajas, mesas y sillas de diferentes tamaños y muchos libros y materiales didácticos. Los niños y las niñas tienen total libertad para
moverse por esas diferentes áreas, tomar los libros que les interesen, aprender lo que más les llame la atención, trabajar en grupo o individualmente... No se les impone lo que deben aprender ni estudiar de memoria. Se promueve de esta forma que orienten su estudio hacia el objeto de su interés, el autoaprendizaje, la autonomía...
Niños y niñas
El niño o la niña es el/la protagonista de la acción educativa. Se estudian la edad, las capacidades y las necesidades para que los recursos educativos se adapten a ellas y ellos. Según los estudios de María Montessori son cuatro las etapas que el niño o la niña atraviesa:
- De los 0 a los 6 años: etapa en la que el/la niño/a absorbe los elementos de su ambiente.
- De los 6 a los 12 años: el/la niño/a empieza a razonar, a explorar, a imaginar.
- De los 12 a los 18 años: el/la adolescente empieza a pensar en la humanidad, en la sociedad, a ver qué puede aportar como persona.
- De los 18 a los 24 años: se apropia de su lugar en el mundo, se hace consciente de él. La atención a las necesidades de cada periodo y el desarrollo del niño o niña en el mismo condicionarán las capacidades y el desarrollo que alcance en la siguiente etapa.
Materiales concretos
Se estudia qué materiales despiertan en el niño más interés en cada etapa, cuáles estimulan más su desarrollo y cuáles cubren mejor sus necesidades, y en base a eso se distribuyen por los diferentes espacios de la clase. Están diseñados para despertar la curiosidad del niño o niña, para atraparlo/a y animarle a que continúe, a que explore, a que aprenda.
Otra de las características de estos materiales es que están diseñados para que el niño o la niña pueda descubrir por sí mismo/a que se ha equivocado (por la disposición de las piezas, su tamaño...), es decir, es autocorrectivo.
Por último, los materiales están agrupados en función del sentido que estimule: en el gusto y el olfato encontramos plantas, perfumes, productos culinarios...; en el del tacto: elementos a varios temperaturas, elementos de diferentes texturas, formas, tejidos...; en el de la vista elementos con diferentes tamaños, formas, colores..., y por último el oído, teniendo que diferencias materiales con diferentes sonidos, más graves, más agudos...
¿Cuál es el papel de los profesores o las profesoras?
Los maestros y las maestras no pueden en ningún caso imponer materiales o lecciones al alumnado, su papel es el de guiarles, apoyarles, orientarles, animarles, en función de sus necesidades.
La maestra necesita una preparación especial para conocer en profundidad la metodología y para organizar la clase de acuerdo a los principios de este método.

A modo de conclusión...
Como conclusión, relacionaremos este método con la disciplina del Trabajo Social. Pensamos que ambos elementos trabajan para inculcar unos valores similares en el alumnado y en las personas, respectivamente: empoderamiento, independencia, capacidad de pensar, de ser personas críticas.... Y ya hemos visto la dificultad de conseguirlo en las aulas a causa del tipo de educación que se impone. Pero en el Trabajo Social es de igual forma difícil. Durante muchos años se ha impuesto un tipo de Trabajo Social burocrático, incluso se ha llegado a confundir el papel de la profesional, considerando que su trabajo es tramitar prestaciones y ofrecer recursos. Se ha sometido la profesión a una visión despectiva, incluso contraria a la voluntad de las personas. Hoy en día las profesionales del Trabajo Social se tienen que enfrentar a prejuicios y al profundo desconocimiento de la profesión por parte de la población.
Confiamos en el poder de las profesionales de ambos campos y en las personas más jóvenes que se están formando para que transmitan a las personas los valores que hemos destacado como necesarios a lo largo de esta entrada, para que den a conocer la importancia de la educación y de la disciplina del Trabajo Social, y para que, en definitiva, las personas podamos ser en un futuro más tolerantes, estar más empoderadas y ser más conscientes del lugar que ocupamos en el mundo.
Cristina Arnau Fernández
Bibliografía:
- Martínez-Salanova Sánchez, M., María Montessori. La pedagogía de la responsabilidad y la autoformación, recuperado de http://www.educomunicacion.es/figuraspedagogia/0_montessori.htm
- Fundación Argentina María Montessori, El método Montessori, recuperado de http://www.fundacionmontessori.org/metodo-montessori.htm
- Asociación Montessori Española, María Montessori metodología, recuperado de http://asociacionmontessori.net/biografia/


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