viernes, 18 de mayo de 2018

Inclusión educativa para personas con Síndrome de Down


Actualmente, la educación ha permitido el acceso a niños con necesidades especiales, como por ejemplo los/as niños/as con síndrome de Down, aunque hay que decir que este proceso ha sido lento y complicado. Algunos de los agentes implicados para favorecer el aprendizaje incluyen una escuela con políticas inclusivas, profesores que fomenten la motivación, padres de niños escolarizados con síndrome de Down, la sociedad, niños con síndrome de Down y niños que no presenten el síndrome. Algunos de los objetivos de la educación inclusiva para estas personas deberían ser el conocimiento de las normas básicas de la clase, dominar las destrezas funcionales del lenguaje, consolidar hábitos básicos de la autonomía, aprender habilidades de lectura y escritura, inclusión en habilidades extraescolares, aprender habilidades para relacionarse con los demás, aprendizaje de tareas cotidianas, adquisición de destrezas necesarias para poder tomar decisiones propias, resolver problemas, entre otras.

 


Todo esto conlleva un proceso, ya que estás personas tienen más dificultades en el aprendizaje, por lo que es más difícil retener conceptos nuevos. Por ello es importante que cada metodología se debe adaptar al ritmo de aprendizaje del niño o la niña. Una de las dificultades de este tipo de alumnos/as es que olvidan conceptos que parecían tener consolidados, por lo que hay que tener un programa bien estructurado de reforzamiento y repaso de la materia que ya ha sido aprendida. Así pues, la importancia de trasmitir motivación del profesorado al alumnado es un elemento clave. También dar importancia a su mayor capacidad para la percepción visual, apoyar la enseñanza en elementos gráficos: signos, gestos, señales, imágenes, dibujos, vídeos, etc. Por otra parte, reforzar la enseñanza de las diversas competencias y conceptos con el mayor número posible de ejemplos concretos y aplicaciones prácticas.


Las adaptaciones de las competencias de los alumnos con síndrome de Down deben basarse en el programa común de sus compañeros del aula ordinaria, pero adaptadas a sus dificultades: ritmo más lento de aprendizaje, dificultades de abstracción y generalización de conceptos…
Otro aspecto a destacar, es que la evaluación también tiene que estar adaptada a sus capacidades personales, de los objetivos que se han planteado para cada uno de ellos y del progreso que han tenido a lo largo de todo el curso.

Inclusión educativa para personas con Síndrome de Down

Actualmente, la educación ha permitido el acceso a niños con necesidades especiales, como por ejemplo los/as niños/as con síndrome de Do...